Ya se que no es políticamente correcto comparar a España con Grecia. Es más, asumo que económicamente hablando, España no es Grecia, ni de lejos. Afortunadamente, la situacoìn española está a años luz de la griega, le pese a quien le pese. Pero hay un problema y grave que lleva a que España se parezca a Grecia a los ojos de quienes al final tienen que prestarnos el dinero que necesitamos para salir de esta.
De una parte, tenemos a toda la prensa internacional volcada en nuestro país. Cada día hay toneladas de imágenes en internet, en las webs de la prensa extranjera más influyente, dando cuenta de personas cogiendo comida de los contenedores de basuras, durmiendo en la calle, exhibiendo cargas policiales y manifestantes embozados. La imagen de España ha quedado reducida a la imagen de Grecia. Aunque esas mismas fotos puedan ser tomadas en el propio Nueva York o en Berlín sin necesidad de buscar mucho, ahora m ismo solo parecen representar a Grecia… y a España..
Por mucho que nos pese y por mucho que queramos razonar que no estamos en absoluto en la misma situación, la idiocia de un Gobierno cuyos responsables de comunicación no llegan ni a la categoría de becarios de primer año ha logrado que España esté en las portadas de los periódicos de medio mundo. Ahora bien, el mensaje no es el más edificante, como seguramente la imagen que nosotros mismos tenemos de Grecia no es la más exacta porque casi seguro que nuestros medios hicieron el mismo tipo de periodismo facilón.
Lo cierto es que nosotros no hemos falseado las cuentas ni teníamos deudas ocultas. Pero en lo referente a imagen exterior, el daño ya está hecho y eso cotiza en Bolsa y en la prima de riesgo. Seguramente nuestros dirigentes no se hacen siquiera una idea de lo que eso cotiza, por supuesto a la baja. Como tampoco parecen tener una idea más o menos clara de lo que representa el órdago catalán o el goteo de Comunidades pidiendo rescates al Estado. En fin, que no es Grecia, pero se parece.
Ya veremos cómo se toman los mercados los Presupuestos de esta tarde y los resultados de la auditoría del sector financiero porque necesitamos como agua de mayo alguna buena noticia que pueda comenzar a remedar esta lamentable imagen que se está creando.
De momento, todos los ojos siguen puestos en España y lo demuestran los cierres de los mercados europeos. Tímidos avances en el resto de Europa y números rojos en Madrid. Ese es elo coste de la incertidumbre «made in Rajoy» y de una imagen que alguien debería comenzar a intentar enderezar. Y si ya lo han intentado, que los despidan, porque no han conseguido absolutamente nada.
Al cierre, el Dax avanzó un0,19%%, el FTSE otro 0,19%, el CAC un 0,71% y el Ibex retrocedió un 0,16%. Tampoco es demasiado, pero es sintomático.
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