Tras firmar la convocatoria de las elecciones al Parlament, Artur Mas compareció ante la prensa para replica las voces que llegan desde diferentes puntos de España. “No se puede hacer callar a un pueblo a base de introducir miedo, eso es de otros tiempos” y añadió que en el cotexto de la UE “el Estado español no podrá utilizar las armas para impedir este proceso”, contestando así a algunas voces que reclamaban una intervención militar. Aseguró que “el mundo está mirando a España y Catalunya en este proceso” y remarcó que todo se hace con “una pulcritud democrática absoluta”.
¡Qué mejor democracia que preguntar a la gente” se pregunto Mas antes de reclamar que ”Catalunya se tiene que definir sobre su futuro como nación” y añadió que “no abordamos el proceso con miedo, porque significaría tenerle miedo a la democracia”. En este punto el president evocó las palabras de Viviane Reading, comisaria de Justicia de la Comisión Europea, que constató que ningún marco legal europeo estipula que una Catalunya independiente quede fuera de la UE.
Entretanto los socialistas intentan encontrar un hueco en el electorado. Estos días se han publicado diversas encuestas electorales con un resultado muy distinto si provenían de medios de Madrid o de Barcelona. Si en algo coincidían todas es en un mayor retroceso del ya hundido PSC. Su primer secretario, que en su rechazo a la consulta sobre el futuro de Catalunya si Madrid no lo autoriza y rechazando la posible independencia, ha tenido que rescatar el discurso por el que fue defenestrado Pasqual Maragall: el del federalismo. Incluso fue más allá al propugnar que su partido propondrá en el Congreso una reforma federal. Sin embargo no está nada claro que el PSOE –que de federalista hasta ahora sólo ha tenido el nombre- avale esta propuesta y la servidumbre de los diputados del PSC a los designios del PSOE hasta el momento ha sido total, incluso votando en el Parlament en un sentido y en el Congreso en otro. Además las voces de los socialistas catalanes que se han destacado por su defensa de posturas más catalanistas han renunciado en ir en las listas electorales-
Además en estas elecciones que se plantean con carácter plebiscitario: o a favor de la independencia o en contra, parece que no caben los matices de los grises y la población se decanta por el blanco o el negro, con lo que al PSC le será muy difícil no encontrarse en tierra de nadie.
Finalmente se están produciendo movimientos par una coalición independentista entre ERC, Solidaritat per la Independència, Reagrupament e incluso podría llegar la Candidatura Unitària Popular (CUP).