«Un programa de ajustes no puede ser aplicable al mismo tiempo a todos países», sentenció Lagarde en la rueda de prensa que ponía fin a la asamblea celebrada por el FMI.
Precisamente, el comunicado final del FMI valora el «significativo» progreso en la eurozona, aunque insta a dar «nuevos pasos», como la implementación de una unión bancaria y fiscal.
El organismo internacional también avisa de que el crecimiento global se ha desacelerado y que por tanto algunos «riesgos» permanecen para retomar la senda de la recuperación.
«Se necesita una acción decisiva para zanjar la desconfianza y restaurar la fortaleza de la economía global», insta el comunicado.
«No se ha detectado objeción alguna a la recomendación que dimos a los países miembros, que era la de A-C-T-U-A-R», deletreó la directora gerente del FMI.