“Sí, sí, somos pyme pero básicamente lo que somos es unos pringaos”, dice riendo Mónica Navarro, una de las fundadoras, junto al americano Ricky Mandle de Delishop, un concepto gastronómico que vio la luz en Barcelona en 2007. Delishop es un paseo por las cocinas del mundo a través de todo tipo de manjares. Incluso sus tiendas (4 en la actualidad, que serán seis con las dos próximas aperturas en Madrid) son como un viaje por el globo: de Japón se pasa a Chile, luego a EEUU… Allí pueden encontrarse marcas internacionales y una panoplia de más de 340 referencias propias, porque también son maestrillos en el arte de cocinar, no en vano Ricky se graduó como chef en la escuela de cocina Hoffman.
Pero, ¿cómo empezó la historia de esta pyme que emplea ya a 20 personas? “Delishop nace de la decisión de cambiar nuestras vidas, por nuestros trabajos en multinacionales (Mónica trabajaba en marketing y comunicación para grandes firmas de lujo y Ricky fue director de marketing deportivo) nos pasábamos los meses viajando, tanto que muchas veces no sabíamos dónde estábamos”, comenta Navarro. Así que se implantaron en Barcelona y crearon una marca de producto gourmet que destila buen gusto desde el packaging: lo de dentro está rico, pero el diseño además es de lo más elegante. Y todo con precios razonables. ¿Ayudas para crear su empresa? “Di más bien desayudas. Se habla mucho de emprender pero nadie te da nada realmente. Nosotros tuvimos que hipotecar nuestro piso para obtener el dinero y poder lanzar el negocio. El principal problema es la falta de visión que sufrimos los emprendedores respecto a las entidades bancarias especialmente. Incluso ahora, con una empresa con números claros como la nuestra, es complicadísimo conseguir ayudas. Otro problema respecto a las ayudas es que deberíamos hacer un máster para ser expertos en bucear en su búsqueda. Si tienes que sacar adelante un negocio, la verdad es que es difícil contar con tiempo para buscarlas”, cuenta Navarro.
Delishop, cuyos productos también están en venta a través de la página web, exporta sus referencias a Francia, Reino Unido, Dinamarca y esperan entrar en el mercado norteamericano en 2013. “En la exportación también necesitas muchos recursos: dinero y paquetes de viaje para ir sembrando esa semilla que es la clave de la exportación. Una semilla que tarda en crecer. Hoy en día nadie compra un catálogo, compra las relaciones.
La pyme se llevó en 2009 el premio al mejor proyecto comercial del Ayuntamiento de Barcelona o el Best Pack Oro en la Feria Alimentaria 2010. Además de las tiendas cuentan, junto a sus oficinas, de un espacio multidisciplinar donde organizan cursos y talleres de cocina, cenas privadas de lujo, showcookings, etc.
Lucía Martín. http://twitter.com/Luciamartin
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