“Tengo para mí que una empresa no puede tener éxito, ni ser sostenible, sin un claro entendimiento y compromiso con su aportación social”, explicó el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, en su intervención en el Congreso Nacional de Directivos, organizado por APD. Es el punto de partida para enfocar el problema de los impagos hipotecarios, que reconoce que “afecta especialmente a Bankia, porque como consecuencia de unas políticas muy expansivas, concentramos una significativa cuota de mercado en los segmentos más vulnerables”. “Desde el comienzo de la crisis, hemos renegociado, flexibilizando las cuotas mensuales, 80.000 hipotecas, que es casi el 10% de nuestros préstamos. Estas son familias que con mucho esfuerzo siguen cumpliendo con sus obligaciones de pago, y manteniendo su vivienda. Además, durante los dos últimos años, hemos acordado 4.300 daciones en pago”, añade.
“Sin embargo, todo hace pensar que los problemas para hacer frente a los pagos se agudizarán. Es por ello que hemos trabajado en la definición de un protocolo de actuación que trata de adelantarse a las situaciones, que no se ciña a las soluciones en el último momento; porque desde que una familia deja de pagar hasta que se produce la entrega de la vivienda, transcurre un largo período de tiempo, en el que podemos y debemos actuar”, señala el presidente de Babnkia.
No obstante, Goirigolzarri considera que “este problema supera a Bankia como entidad, porque el problema de estos casos, no está en el pago de la hipoteca (que es sólo una consecuencia) sino en la condición de vulnerabilidad extrema de estas personas”. Y que hay que darle “una solución global y estable, en la que los distintos agentes sociales y económicos, tengan unas responsabilidades bien acotadas”. También reclama que esa solución “tiene que ser igual para todas las entidades”, sin penalizar a las que están nacionalizadas o reciben ayudas públicas.
“En este contexto de solución global, nosotros asumiremos las responsabilidades que nos correspondan. Y, desde luego, redoblaremos nuestros esfuerzos en las negociaciones individuales que ya estamos llevando a cabo”, señala el presidente de Bankia.
Crisis “larga y penosa”
“Somos un país muy apalancado”, señala Goirigolzarri. Y las crisis generadas por sobreendeudamiento “son largas y penosas porque tienen una gran incidencia en los niveles de vida de los países”. “Ésta es una realidad que no nos debemos ocultar”, explica el presidente de Bankia. El crédito seguirá cayendo los dos próximos años, pero Goirigolzarri pronostica “una asignación más eficiente de fondos” a partir de la segunda mitad de 2013, “que la nueva facturación de crédito no se dirija a financiar activos improductivos, sino a financiar proyectos empresariales con futuro”.
“Aunque el aspecto más importante para salir de la crisis es, sin ninguna duda, la mejora de nuestra competitividad, sí creo que una correcta política sobre el sistema financiero puede ser una condición necesaria para alcanzar cuanto antes la inflexión que todos deseamos”, argumenta Goirigolzarri, que reclama “corregir a la mayor brevedad” la parte que está “infracapitalizado y sobredimensionado”.
Para ello, los activos de los bancos deben recoger fielmente su valor real, y que afloren las necesidades de capital. Desde este planteamiento, defiende cifrar las necesidades de Bankia en 19.000 millones de euros: “Desde algunos sectores fuimos criticados. Hoy, cinco meses después, es evidente que nuestras propuestas no eran excesivas, sino realistas. Creo que hicimos una aportación muy importante al país, abriendo la ruta del realismo. Sin capital suficiente, los bancos no pueden cumplir su función social ni proveer crédito a la sociedad”.
“Lo ideal es que sea el mercado el que las cubra. Si el mercado no lo hace, se deben cubrir con fondos públicos, pero los fondos públicos deben ser invertidos solo para que los proyectos sean viables”, matiza Goirigolzarri.
Además, la banca debe hacer frente al sobredimensionamiento. El presidente de Bankia recuerda que entre 1998 y 2008 las cajas de ahorros incrementaron su número de oficinas en 7.200, más de un 40%. “En los próximos años asistiremos a una reducción del número de oficinas de la banca española en torno al 25%”, zanja.
Pymes y autónomos
El presidente de Bankia explica que “hemos modificado las políticas de riesgos para asegurar que tenemos un balance equilibrado”. “Tener un balance con un perfil de riesgos conservador, es clave para crear confianza”, argumenta. Pymes y autónomos son “la alta prioridad” del grupo.
También la eficiencia. “Hoy, en nuestra actividad bancaria, para conseguir 100 euros de ingresos requerimos 80 de gastos. Así, no podemos competir y asegurar nuestra sostenibilidad. Debemos tener un ratio de eficiencia claramente por debajo de 50 en tres años, y esto lógicamente va a suponer grandes sacrificios y esfuerzos para nuestra organización” señala.
Otra prioridad es “asentar nuestra relación con los clientes en la transparencia”, lo que se traduce en que “debemos revisar incluso los contratos, para simplificarlos”. También “reanalizar en profundidad” los productos que comercializa Bankia. “Sabemos que tenemos pendiente la solución de las preferentes, la cual, desafortunadamente, nodepende de nosotros sino de las autoridades españolas y europeas”, explica.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.