Aunque pocos creen que sea ya posible el acuerdo, lo cierto es que todo está preparado para validarlo de inmediato si llega a producirse. El Senado y la Cámara de Representantes han sido convocados a una reunión tan extraordinaria como inusual el próximo domingo por la tarde y si el pacto se produce puede ser votado de inmediato.
Pero antes de que se pueda producir esa votación los líderes republicanos de la Cámara y el Senado, John Boehner y Mitch McConnell, y sus colegas del lado demócrata, Nancy Pelosi y Harry Reid, están llamados a la Casa Blanca para intentar solventar las diferencias surgidas en los últimos días, ya que hace apenas diez días el acuerdo parecía estar al alcance de la mano.
La reunión tiene algo más de trasfondo ya que entre las filas republicanas ha comenzado a resquebrajarse el apoyo a su líder John Boehner y la forma que ha abordado la negociación. En la opinión pública norteamericana ha quedado grabado que son los republicanos y su intransigencia a bajar los impuestos a los ricos lo que ha impedido el acuerdo.
Desde las filas críticas se insiste en que Boehner no ha sido capaz de transmitir la necesidad de que las subidas de impuestos vayan acompañadas de un recorte sustancial en el gasto para que se cumpla el objetivo real, que no es otro que tener un presupuesto equilibrado.
A los problemas del pacto se une el hecho de que el techo de deuda será rebasado coincidiendo con el fin de año, lo que hace más necesario aún el pacto entre los dos partidos. Sin poder emitir deuda y con los recortes anunciados por el «Abismo Fiscal», la economía estadounidense estaría abocada a una recesión inmediata.
De hecho, el último dato de confianza del consumidor ha comenzado ya a descontar este posible escenario y ha sido mucho peor de lo esperado ya que los estadounidenses comienzan a percibir como una posibilidad real entrar de nuevo en recesión, lo que daría al traste con la mejora del empleo en los últimos tiempos.
Por su parte, el Reserva Federal advirtió hace unas semanas que no tiene herramientas de política monetaria para poder contrarrestar el efecto negativo que tendría el «Abismo Fiscal» y subrayó la certeza de la previsión: un desacuerdo equivaldrá a recesión.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.