Draghi lo pone todo patas arriba: el euro se dispara y las Bolsas caen

10/03/2016

Miguel Larrañaga. Algunas veces, la diferencia entre el éxito y el fracaso está en pequeños matices, como un comentario que avisa que éste es el último movimiento del BCE en mucho tiempo, ya que descarta de momento tipos negativos. Hasta ahí, las Bolsas eran un festival alcista, desde ahí, el infierno. El euro disparado, las Bolsas desplomadas y el Ibex ha logrado salir del paso con una mínima subida. Estaba claro que los mercados no tenían demasiada confianza en Mario Draghi.

Luego, que sí. Que tendremos bajos tipos de interés durante mucho tiempo y vuelta a insistir en que se abre la puerta a la compra de deuda empresarial, que los tipos de interés se han dejado en cero y que las herramientas de política monetaria deben ir respaldadas por decisiones económicas nacionales y surpranacionales que corresponden a los políticos.

Pero a los analistas les retumbaba en la cabeza la idea de que éste es el órdago final y que no va a haber más salvo catástrofe económica mundial. El BCE no tiene más fuelle y su presidente no tiene más cintura para esquivar la presión alemana.

Es lo que hay y si esto es todo, el análisis que se hace es bien distinto al del primer momento de optimismo: poca deuda empresarial se va a comprar y la que se compre no va a servir gran cosa para aligerar carga en el balance de los bancos, ya que la que pesa ya es bono basura y el BCE no se va a manchar las manos con ese papelón.

Y sobre los tipos de interés, igual da que estén al cero que al 0,05%, la variación es mínima y lo importante es saber si el BCE está dipuesto a ir más allá como ya han hecho otros bancos centrales. Como la respuesta ha sido no, aquí se acaba la historia en la que, para colmo, se da otra vuelta de tuerca a la rentabilidad del sector bancario sin articular medidas de auxilio realmente efectivas, porque volver a las LTRO es una medida limitada.

Vean ahora cómo ha sido la evolución del análisis en gráficos intradiarios:

ibex5 euro5Ya lo pueden ver. No pasó nada hasta que a la una comenzaron a filtrarse noticias procedentes del BCE, que calentaron motores hasta que a la una y media los índices bursátiles tuvieron su gran explosión. En ese momento, el Ibex llegó a ganar más del 3% y el euro perdía posiciones por segundos. Era la panacéa, lo sublime, lo más esperado por los mercados.

Pero rápidamente las cosas volvieron a su lugar. Los mercados no pasaron por alto que no van a ser satisfechas todas sus apetencias y eso sirvió para que las cosas se manejaran a la inversa con la misma contundencia. El Ibex terminó pidiendo la hora y el euro se fortaleció tanto que ganó mucho más de lo que había bajado.

Lógicamente, cuando el euro se fortalece de esta manera, el que más sufre es el Dax alemán. Veamos el gráfico de velas de cinco minutos del índice que marca el camino a Europa:

dax5Nada de quedarse en ganancias. El derrumbe de las exportadoras alemanas tras el fortalecimiento del euro ha hecho perder al índice alemán más del 2%, cuando a eso de las dos sus ganancias rozaban el 3%. Es una muestra del finísimo hilo del que pende el optimismo en los mercados.

Y es que para colmo de males, el petróleo ha comenzado a bajar y, hoy sí, los mercados han decidido que era un buen ejemplo a seguir, tras varios días olvidándose por completo de las subidas del oro negro.

¿Qué puede pasar ahora? En un primer momento, parece que los mercados de valores europeos van a acusar el golpe, entre otras cosas porque les conviene hacer un alto y tomar aire, que las subidas desde mínimos han sido muy considerables.

Pero pasados unos días todo volverá a depender de lo de siempre, de Wall Street. Al fin y al cabo es el dinero americano el que fluye por los mercados. Recuerden, el europeo está en el BCE depositado por los bancos que, encima, pagan por tenerlo allí. El mundo al revés…

En cuanto al Ibex y la Bolsa española en general, el inmediato futuro pasará por la percepción que se tenga de si la nueva situación empeora las perspectivas de margen de los bancos, que es la gran preocupación de los analistas del mercado español.

El resto de cuestiones, siguen ahí, latentes. Cualquier empeoramiento en el asunto catalán se dejará notar, y cualquier episodio que pueda hacer inevitable ir a nuevas elecciones, también puede tener su efecto, sobre todo si el conjunto del mercado se pone en «modo pesimista activado».

De momento, lo que tenemos es el resultado de hoy. Después de hacer tocado el cielo con la punta de los dedos, el Dax perdió un 2,31%, el Ibex avanzó un raquítico 0,07%, el CAC se dejó un 1,70% y el Eurostoxx bajó un 1,51%.

Definitivamente, si Draghi era la ‘gran esperanza blanca’, apañados vamos…

 

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