El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, defiende la política monetaria ultraexpansiva del BCE, criticada en la primera sesión de la reunión de primavera del Institute of International Finance (IIF) entre otros por el presidente del BBVA, Francisco González, con su gráfico «nos está matando». Linde resalta que ha contribuido a reducir el “estrés” financiero, reestablecer el crédito y alejar la amenaza de la deflación, además de reducir las probabilidades de que se produzcan escenarios más adversos.
Pero Linde reconoce que es necesario normalizar los tipos de interés, porque el impacto en la cuenta de resultados de los bancos es demasiado grande. Pero se cura en salud al matizar que es “imposible predecir” cuándo se normalizarán los tipos de interés, porque dependerá de las circunstancias económicas de la Eurozona.
Echa un capote a los bancos españoles, al subrayar que las cuentas de resultados de los bancos se encuentran también presionadas por factores regulatorios. Reivindica su solvencia y reclama que se evite un aumento “significativo” de mayores requerimientos de capital.
El gobernador del Banco de España exige que se homologue la forma de calcular los activos ponderados por riesgos (APR), más exigentes en España que en el resto de Europa, lo que eleva las exigencias de capital de las entidades. Y que se penalicen modelos internos de medición del riesgo “más agresivos” de algunos bancos europeos.
Más integración
El consejero ejecutivo de BBVA, José Manuel González-Páramo, ha advertido en el mismo escenario que la ausencia de Gobierno podría estar retrasando decisiones de inversión pública y privada en España, pese a que el ritmo de crecimiento de la economía española supera a la media de la zona euro.
Cita las estimaciones de BBVA Research, que apuntan a que el PIB crecerá un 2,7% este año, y lo mismo que en 2017, y que señalan que el crecimiento de España podría ser entre 7 décimas y 8 décimas superior sin la incertidumbre política.
González-Páramo, que fue miembro del consejo de gobierno y del comité ejecutivo del BCE, señala que la unión bancaria en Europa aún está «incompleta», puesto que las autoridades europeas todavía tienen que poner en marcha un fondo europeo de garantía de depósitos.
Considera que es necesario un mayor fortalecimiento de la arquitectura legal e institucional de la UE para construir una Europa más resistente ante las crisis futuras. Y plantea una Europa a dos niveles de integración: los países de la eurozona, más integrados, que acelerarían su unión política y fiscal, y otros que darían pasos más lentamente.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.