En la junta general de accionistas del Santander, su consejero delegado, José Antonio Álvarez, se quejaba de que «el precio de nuestra acción todavía no se corresponde con la fortaleza de nuestro balance y la proyección de resultados a largo plazo». Una veintena de días después, en la presentación de los resultados del primer trimestre (1.867 millones de euros, el 14% más), insiste en que el Santander «debería cotizar a unos múltiplos más altos en Bolsa», pese a que la acción «ha tenido un recorrido muy bueno» y se ha consolidado por encima de los 6 euros.
La acción del Santander «merece» un precio más alto en Bolsa, debido a «la consistencia» que está mostrando el banco en sus resultados y a su compromiso de aumentar el dividendo y el beneficio por acción.
Pero Álvarez enfría las expectativas de los analistas sobre una revisión al alza de los objetivos hasta 2018, una vez que la presidenta del Santander, Ana Botín, subrayara que el grupo está adelantando el cumplimiento de éstos tras los resultados del primer trimestre. En clientes vinculados ya hay 15,5 millones, cuando el objetivo para final de año es 17 millones; en digitales son 22,1 millones, frente a una meta de 25 millones; las comisiones crecen el 12,5%; el coste del crédito mejora 1,17%; la ratio de eficiencia es del 46,1% (mejora 2 puntos sobre marzo de 2016, cuando el objetivo es que se mantenga estable); aumentan el beneficio y el dividendo por acción, y la ratio de capital 11 puntos básicos, cuando el objetivo es de 40 puntos básicos al año.
El 10 de octubre en Nueva York el Santander presentará en el Group Strategy Update «nuestra visión interna para los próximos tres años», explica el consejero delegado. «No sé si revisaremos al alza los objetivos», precisa.
Lo que sí tiene claro el Santander es que «no cambiaremos la política de comisiones, cobramos cuando aportamos valor añadido al cliente, y lo hacemos con claridad«. José Antonio Álvarez destaca que el cambio de condiciones en busca de una mayor vinculación del cliente en la cuenta 1/2/3 no ha modificado su dinámica de crecimiento: 127.000 clientes nuevos en el primer trimestre, hasta superar los 2,1 millones. «La estrategia ha funcionado bien, sigue funcionando bien y no hemos visto un cambio de dinámica desde que ajustamos las condiciones de vinculación», argumenta.
La exigencia de contratar un ‘pack’ de tres tarjetas (crédito, débito y ‘revolving’), con una comisión de tres euros al mes, para acceder a todas las ventajas de la cuenta 1/2/3 ha hecho que la facturación de tarjetas de crédito aumente el 34%, y la de débito, el 13%. Los clientes vinculados crecen el 28%, y la mitad de la nueva producción de créditos está ligada a titulares de la cuenta 1/2/3.
España supone el 15% del beneficio
El director financiero del grupo, José García Cantera, destaca que el Santander ganó en España 356 millones de euros en el primer trimestre, un 20% más que en el mismo periodo del año anterior, y aporta ya el 15% de todo el beneficio del grupo.
El consejero delegado del Santander no ve una «necesidad perentoria» de fusiones en la banca española, ya que es más eficiente que la de cualquier país de Europa. «Si se hace será por otor motivos». Desmiente haber presentado una oferta por BMN (que finalmente será absorbida por Bankia). Y sobre el Popular, cree que «serán sus gestores los que tomen las decisiones de lo que quieren hacer con la entidad».
Álvarez deja muy claro que el grupo no tiene «problemas de volumen en España, porque nunca es un objetivo para los mercados en los que operamos», y que «si otros bancos tienen más volumen, intentamos ser mejores en rentabilidad y en previsibilidad de nuestros resultados». Pero analizará todas las oportunidades de adquisiciones que se puedan presentar para ver si cumplen sus exigencias de mejora del beneficio por acción en un «tiempo relativamente corto».
«Si otros (bancos) tienen más volumen en la cuenta de resultados, intentamos ser mejores en rentabilidad y en términos de nuestros beneficios previsibles a futuro», ha afirmado.
El Santander no tiene previsto realizar más reducción de plantilla y oficinas este año, después del ajuste del 4% llevado a cabo el pasado ejercicio. El grupo está centrado en adaptar su red de distribución, en invertir de «manera notable» en digitalización y en modificar la «morfología» de sus sucursales para convertirlas en lo que los clientes «querrán en el futuro».
Brexit, impacto «inmaterial»
Sobre el Brexit, García Cantera subraya que «la economía británica ha evolucionado mejor de lo que se esperaba». Álvarez añade que la salida de Reino Unido de la Unión Europea será «un proceso de años, una negociación larga, con cierta volatilidad, en la que habrá posturas muy diferentes que se irán encontrando, y en la que al final habrá una solución constructiva». El impacto en los resultados del banco ha sido «prácticamente inmaterial». Reino Unido supone el 17% del beneficio del Santander
Brasil, primera fuente de beneficios del grupo en el primer trimestre (26%), tendrá «mucho más peso» en el grupo, por el fortalecimiento del real y por la buena evolución del negocio.
En EEUU, que aporta el 4% del beneficio global, el grupo registrará «mejores números» que en 2016. Y en Portugal, que genera el 5%, el banco es «optimista» sobre la capacidad de generación de resultados.
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