Europa y EEUU difieren totalmente en la protección del empleo durante la pandemia

18/04/2020

Miguel Ángel Valero. El subsidio por desempleo parcial y la reducción de jornada se extienden por el Viejo continente, mientras en EEUU prefieren seguir aplicando los principios del libre mercado aunque se disparen los despidos.

Estados Unidos sigue aplicando los principios del libre mercado, incluso para los trabajadores, durante la pandemia. Por el contrario, Europa recurre cada vez más a los subsidios por desempleo parcial para proteger los puestos de trabajo. ¿Resulta acertado?, se pregunta DWS.

«Uno de los pocos aspectos positivos de una crisis es que permite comparar los beneficios potenciales de las diferentes políticas económicas aplicadas por países que se ven afectados de forma parecida», responde un análisis de la gestora del Deutsche Bank.

En las últimas semanas, los datos del mercado laboral de EE. UU. han ido de mal en peor  En el plazo de tres semanas, más de 15 millones de estadounidenses han solicitado prestaciones por desempleo, a pesar de las diversas medidas de ayuda puestas en marcha. Teniendo en cuenta la cifra estimada de población activa, la tasa de desempleo podría aumentar hasta el 13%, según Christian Scherrmann, economista para EE. UU. en DWS.

Mientras tanto, en Europa, se han disparado las solicitudes de subsidio por desempleo parcial. Hasta el 13 de abril, solo en Alemania 725.000 empresas habían solicitado acogerse a un programa de reducción de jornada subvencionado por el gobierno, o Kurzarbeit. «Es probable que la mayoría pertenezcan al sector servicios, que se ha visto particularmente afectado por la caída de la demanda. Sin embargo, cada vez son más las empresas de ingeniería mecánica y de instalaciones que se acogen al Kurzarbeit», señalan los analistas de DWS.

Solo en los sectores metalúrgico y eléctrico, se estima que 2,2 millones de empleados participan en un programa de este tipo. Por comparar, durante la crisis financiera 1,4 millones de trabajadores recibieron un subsidio por desempleo parcial. Estos programas ayudaron a evitar los despidos durante la recesión posterior, al reducir las horas de trabajo, y el gobierno compensó parte del salario que dejaron de percibir los empleados.

El Kurzarbeit ya no es solo un fenómeno alemán. En los últimos años han surgido programas similares, sobre todo en países donde los principios del libre mercado están menos asentados que en EEUU. En Francia, las reducciones de jornada (‘chomage partiel’) afectan ya a 6,3 millones de trabajadores, a más de una quinta parte de los empleados franceses. También se espera un aumento considerable en Italia y España, muy superior a los niveles alcanzados durante la crisis financiera.

Tras la quiebra de Lehman, las reducciones de jornada contribuyeron a frenar el aumento del desempleo, sobre todo en Alemania. En EEUU, por el contrario, el desempleo se disparó pero se crearon nuevos puestos de trabajo más rápidamente durante la recuperación.

«La reducción de jornada resulta útil para mitigar los efectos temporales de una crisis, especialmente dada la escasez de trabajadores cualificados en Alemania», explica Ulrike Kastens, economista en DWS.

Sin embargo, puede ser difícil aplicar este modelo en otros países europeos. Muchos de los empleos del sector servicios en particular son más sencillos y a menudo están sujetos a contratos temporales. «Tarde o temprano, es probable que Europa también acabe sufriendo su correspondiente cuota de despidos», concluyen los analistas de DWS.

Qué esconde la tasa oficial de desempleo de EEUU

¿Hasta qué punto se ha deteriorado el mercado laboral estadounidense? «Hemos intentado estimar la tasa de desempleo oculta para poner en perspectiva las recientes pérdidas de empleo», señala otro análisis de DWS, que hace dos semanas se preguntaba hasta dónde podría aumentar la tasa de desempleo como consecuencia de la pandemia del coronavirus.

«Por desgracia, el panorama es tan sombrío como anticipamos, o incluso peor», subrayan en DWS. Christian Scherrmann, economista para EEUU en DWS, es tajante: «los datos oficiales solo reflejan parcialmente la dramática situación del mercado laboral de EEUU«.

Gran parte de los datos utilizados en la encuesta mensual de empleo publicada la semana pasada por el U.S. Bureau of Labor Statistics (BLS) son anteriores a las medidas de aislamiento relacionadas con el coronavirus. Además, el propio BLS ha reconocido que las nuevas directrices de realización de encuestas a los hogares resultan confusas tanto para los entrevistadores como para los entrevistados. Como resultado, es probable que el aumento registrado en la tasa de desempleo, que ha pasado del 3,5% en febrero al 4,4% en marzo, subestime la situación de manera considerable. La clave está en cuánto.

El análisis de DWS trata de responder a esa pregunta, cuantificando posibles errores de medición e incluyendo otras fuentes de datos con un menor desfase temporal. En la semana que terminó el 28 de marzo, las solicitudes iniciales de prestación por desempleo casi duplicaron las de la semana anterior. En total, casi diez millones de personas perdieron su empleo en esas dos semanas. Ya solo estos datos, junto con los posibles errores de medición, sugieren una tasa de desempleo oculto de algo más del 11%, frente al máximo del 10% que se alcanzó en octubre de 2009, en plena crisis financiera mundial. Hasta qué punto las cifras oficiales acabarán reflejando este porcentaje dependerá de diversos factores, incluyendo, entre otros, la metodología empleada por los estadísticos del Gobierno.

Sin embargo, resulta más interesante preguntarse cómo evolucionará la situación de empleo subyacente. «La historia nos sugiere que el empleo podría recuperarse de forma significativa, siempre y cuando el impacto del coronavirus sea efímero», señalan los expertos de DWS.

No obstante, hay que tener en cuenta dos cuestiones importantes, precisan estos analistas:

  1. En primer lugar, el mercado laboral tiende a ser un indicador rezagado y la economía de EE. UU. aún podría tardar en tocar fondo, ya que la pandemia sigue extendiéndose.
  2. En segundo lugar, las recientes pérdidas de puestos de trabajo van mucho más allá de los sectores más evidentes, como el ocio y la hostelería, lo que no solo sugiere cambios cíclicos, sino también ajustes estructurales. De ser así, la recuperación podría prolongarse durante bastante tiempo.

«En cualquier caso, parece cada vez más improbable que la tasa oficial de desempleo vuelva a situarse por debajo del 4% a corto plazo», concluye el análisis de DWS.

 

¿Te ha parecido interesante?

(+3 puntos, 3 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.