Como ya habían anticipado los mercados, el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha subido los tipos de interés en 75 puntos básicos (pb), tras haberlos incrementado en 50 pb en julio. En consecuencia, el tipo de interés de las operaciones principales de financiación y los tipos de interés de la facilidad marginal de crédito y de la facilidad de depósito aumentarán hasta el 1,25 %, 1,50 % y 0,75 %, respectivamente, con efectos a partir del 14 de septiembre de 2022.
Esta decisión sin precedentes en la historia del BCE (una subida así no se producía desde 1999, en el proceso de transición hacia el euro) «anticipa la transición desde el nivel muy acomodaticio de los tipos de interés oficiales vigente hacia niveles que asegurarán el retorno oportuno de la inflación al objetivo del 2% a medio plazo».
El BCE espera incrementar los tipos de interés en las próximas reuniones para «moderar la demanda y proteger frente al riesgo de un aumento persistente de las perspectivas de inflación».
El Consejo de Gobierno reevaluará periódicamente su estrategia en función de la evolución de las perspectivas de inflación. Las decisiones futuras del Consejo de Gobierno relativas a los tipos de interés continuarán dependiendo de los datos, pero reconoce que «espera volver a subir los tipos de interés, porque la inflación sigue siendo excesivamente elevada y es probable que se mantenga por encima
del objetivo durante un período prolongado».
Lagarde avisa que los tipos «no pueden reducir el precio de la energía»
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, admite que el objetivo es controlar la inflación, pero recuerda que la política monetaria «no puede reducir el precio de la energía, del gas, ni reformar el mercado eléctrico».
Aplaude que la Comisión Europea esté «considerando dar pasos» en esta dirección, porque las decisiones monetarias pueden actuar sobre el consumo y rebajar la inflación, pero si las causas predominantes de los precios siguen al alza, «es un trabajo para alguien más», no para el BCE.
La inflación en la Eurozona alcanzó el 9,1 % en agosto. «La fuerte subida de los precios de la energía y de los alimentos, las presiones de demanda en algunos sectores debido a la reapertura de la economía, y los cuellos de botella en la oferta continúan impulsando la inflación. Las presiones sobre los precios han seguido
intensificándose y extendiéndose al conjunto de la economía, y la inflación podría continuar aumentando en el corto plazo», admite el BCE.
«A medida que los actuales determinantes vayan desapareciendo con el tiempo y que la normalización de la política monetaria se transmita a la economía y a la fijación de precios, la inflación descenderá», vaticina el Consejo de Gobierno.
Los expertos del BCE han revisado significativamente al alza sus proyecciones de inflación y ahora esperan que se sitúe, en promedio, en el 8,1 % en 2022, el 5,5 % en 2023 y el 2,3 % en 2024.
Estancamiento de la economía
Tras experimentar un rebote en el primer semestre de 2022, el BCE vaticina a una
desaceleración sustancial del crecimiento de la zona del euro, y un estancamiento de la
economía durante los últimos meses del año y en el primer trimestre de 2023.
«Los precios muy elevados de la energía están reduciendo el poder adquisitivo de la renta de los ciudadanos y, aunque los cuellos de botella están relajándose, siguen limitando la actividad económica. Por otra parte, la adversa situación geopolítica, especialmente la agresión injustificada de Rusia a Ucrania, está afectando a la confianza de las empresas y de los consumidores», reconocen en el BCE, que ha revisado notablemente a la baja las perspectivas de crecimiento: 3,1 % en 2022, 0,9% 2023 y el 1,9 % en 2024.
«Las vulnerabilidades persistentes causadas por la pandemia siguen representando un riesgo para la transmisión fluida de la política monetaria. Por tanto, el Consejo de Gobierno seguirá reinvirtiendo con flexibilidad el principal de los valores de la cartera de compras de emergencia frente a la pandemia que vayan venciendo, con el objetivo de contrarrestar los riesgos para el mecanismo de transmisión relacionados con la pandemia», añade el BCE.
Tras la subida del tipo de la facilidad de depósito por encima de 0, el sistema de dos tramos para la remuneración del exceso de reservas ya no es necesario, por lo que se ha decidido su suspensión.
Sobre el Programa de compras de activos (APP) el Consejo de Gobierno del BCE va a eguir reinvirtiendo íntegramente el principal de los valores adquiridos que vayan venciendo durante un período prolongado tras la fecha en la que comenzó a subir los tipos de interés oficiales del BCE y, en todo caso, «durante el tiempo que sea necesario para mantener unas condiciones de amplia liquidez y una orientación adecuada de la
política monetaria».
En lo que se refiere al PEPP, y el Programa de compras de emergencia frente a la pandemia, se reinvertirá el principal de los valores adquiridos que vayan venciendo al menos hasta el final de 2024.
El Consejo de Gobierno del BCE seguirá vigilando las condiciones de financiación de las entidades de crédito y asegurando que el vencimiento de las operaciones de la tercera serie de operaciones de financiación a plazo más largo con objetivo específico (TLTRO III) no obstaculice la transmisión fluida de su política monetaria.
Y avisa que «está preparado para ajustar todos sus instrumentos en el marco de su
mandato para asegurar que la inflación se estabilice». Además, el Instrumento para la Protección de la Transmisión «está disponible para contrarrestar dinámicas de
mercado no deseadas o desordenadas que constituyan una seria amenaza para la transmisión de la política monetaria a todos los países de la zona del euro, lo que permitirá al Consejo de Gobierno cumplir su mandato de estabilidad de precios de manera más eficiente».
Remuneración de los depósitos de los Gobiernos
Por otra parte, el BCE ha aprobado remunerar el dinero depositado en sus cuentas por los Gobiernos de la Unión Europea, eliminando el límite del 0% existente. Hasta abril de 2023, el BCE remunerará los fondos gubernamentales depositados en sus cuentas a una tasa igual a la de facilidad de depósito o la tasa de referencia €STR, la que sea más baja.
«Este cambio prevendrá una salida de depósitos hacia el mercado de forma abrupta en un momento en el que algunos segmentos de los mercados de repos de la zona euro están mostrando señales de falta de colaterales», explican en el BCE.
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