Entre todos lo mataron y el Ibex, solito, se murió

18/04/2012

Miguel Larrañaga. 18-04-2012. Jornada catastrófica en el Ibex, que ha vuelto a hacer aguas por todas partes en tanto que el resto de grandes índices europeos mantenía bastante mejor el tipo.

Si fuera posible describir una cadena de despropósitos y factores negativos que van directamente al corazón de un índice bursátil, se estudiaría como caso en las escuelas de negocios. Tomen buena nota porque no descarto que el día de hoy en el Ibex no termine por convertirse en un caso que se llame entre todos lo mataron y el Ibex, solito, se murió. No se pueden dar tantas coicidencias negativas sin pensar que no es casualidad y si no se lo creen, desentrañemos lo que hemos visto.

La jornada comenzó con su lógica recogida de beneficios y vuelta al origen en la primera media hora de sesión. Es un movimiento muy habitual y más en los días siguientes a un subidón, así que hasta aquí todo normal.

Pero a las diez de la mañana se produjo una de esas noticias que todos esperaban. El resultado de la colocación acelerada de un 3,69% de Iberdrola por parte de ACS. Vaya por delante mi opinión sobre la absurda guerra que mantienen desde hace años Florentino Pérez e Ignacio Sánchez Galán: deberían dejarse de batallitas que les cuestan un dineral a sus accionistas, digo yo.

Pues eso, que a los de ACS la broma les va saliendo ya por 540 millones de euros, porque la venta se ha realizado a un valor bastante por debajo del precio al que se contabilizan en el balance. Cuentan que los bancos han obligado a Florentino Pérez a vender una parte de las acciones y yo voy de nuevo un poco más allá. demasiada paciencia han tenido.

Total, que al conocerse el precio de colocación, los títulos de Iberdrola y de ACS  han vuelto al mercado, que estaban sin cotizar, se han despeñado y han hecho al Ibex entrar en barrena.

Pero si hubiera parado aquí la cosa, no habría sido todo tan malo. Más o menos a la misma hora se conoció el dato de morosidad de la banca y es para asustarse: el 8,15%. Se certifica oficialmente que España es un país en el que nadie paga y que la cosa está lejos de arreglarse, que cada vez va a peor y que la banca las va a pasar canutas para sacudirse tanto crédito impagado.

Resultado: los bancos se sumaron al festín bajista comenzado por Iberdrola y ACS y que a esas horas ya se había contagiado a toda la energía y las constructoras. Era lo que faltaba tras lo de Repsol, que ya tenía a la cotización de la petrolera y a la de su accionista Sacyr pendiente de un hilo y que, por cierto, al final encabezó el dudoso ranking de mayores pérdidas en el Ibex.

Pero si creían que esto era suficiente, salió el Antonio Beteta contando lo que nadie le había pedido que contara, que cinco comunidades autónomas han visto rechazado su presupuesto por el Gobierno y que por tanto no tienen plan de reequilibrio aprobado, lo que puede conducir directamente a su intervención.

Está muy bien eso de las comparecencias parlamentarias y ya sabemos que a usted se le calienta la boca cuando ve a un periodista, pero ha dado usted carnaza a quienes quieren la prima de riesgo alta antes de la subasta de mañana. la llevábamos por 400 y volvió a subir. Total, que nos van a volver a pedir el cielo para colocar la deuda y usted, el gran recortador, habrá tenido algo que ver. ¡Cosas veredes!. Cuando tenga que intervenir a una comunidad, hágalo, pero hasta entonces, negocie entre bambalinas y con sutileza, si le es posible, que por ahí fuera andan con la escopeta cargada, ¿sabe?.

En fin, que un desastre sin paliativos en la parte interna, pero no menor en la parte externa. Les dije hace unos días que Europa se ha desentendido del Ibex y hoy ha sido la máxima expresión de esta idea. Ha sido casi más gráfico que la tibieza con la que todo el mundo a apoyado a España en el asunto de la expropiación de YPF, que yab es decir.

El resto de Europa, sí, ha caído, pero estuvo a punto no hacerlo y sólo un tramo final horrible ha dejado las caídas en lugares algo más abultados, pero a apenas unos minutos para cerrar el FTSE y el Dax demostraban cierta alegría. Los únicos «solidarios» han sido los italianos, a los que el mercado les ha recordado que estamos más o menos en el mismo barco. En el fondo, es una suerte que también les den a los italianos, porque a esos no les dejarán a su libre albedrío, ya verán.

En fin, que la mejor forma de resumir el desastre es con números que demuestren que entre todos lo mataron y el Ibex, solito, se murió. El Dax cayó un 1,01%, el FTSE un 0,38%, el CAC un 1,58% y el Ibex un 3,99%.

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