Las disensiones en CEOE han caído como un jarro de agua fría sobre el cierre del pacto por la formación. Los líderes de UGT y CCOO mostraron hoy sus “dudas” sobre el futuro de la negociación, después de que, ayer martes, un grupo de organizaciones rebeldes – representantes de distintos sectores – robaran el protagonismo al presidente de la patronal, Juan Rosell, en el transcurso de la asamblea patronal. Los ‘rebeldes’ acusaron a Rosell de “ocultar” el contenido del acuerdo. Un cambio en el reparto de los fondos – 1.800 millones al año – gravita sobre el conflicto abierto.
Los líderes de CCOO, Ignacio F. Toxo, y UGT, Cándido Méndez, enfriaron este miércoles la posibilidad de que se firme pronto el acuerdo entre patronal y sindicatos para la reforma del sistema de formación, un ámbito cuya financiación procede de la cuota que pagan las empresas con cada nómina y que, – junto a las subvenciones – mueve al año en torno a 2.000 millones.
Las dudas de los sindicatos surgen apenas doce horas después del descontento expresado este martes en la asamblea de CEOE. Presidida por Juan Rosell, la asamblea llegaba a su punto final cuando saltó la chispa en el turno de ruegos y preguntas. Un grupo de empresarios, representantes de organizaciones de sectores como turismo, sanidad y hostelería, y la tecnológica Ametic, según algunas fuentes, acusaron a Rosell de “no saber negociar”y de ocultar a las bases el contenido del acuerdo consensuado hace días con los sindicatos.
En concreto, los críticos echaron a Rosell en cara que “ocultara” a la comisión de formación de CEOE el contenido del documento ratificado con los sindicatos. Este preacuerdo – que contesta a un borrador presentado previamente por el ministerio de Empleo – reclama el establecimiento de un nuevo sistema de reparto de los fondos que se recaudan mediante la cuota de formación, unos 1.800 millones en total (el resto procede de fondos europeos y de aportaciones del Gobierno”.
El nuevo sistema de reparto previsto disgusta especialmente a las pequeñas empresas. La propuesta sindical y patronal prevé que las empresas recuperen un 100% de su aportación; y organizar con ello los llamados cursos ‘a demanda’. En la práctica solo las grandes empresas se acogen a este sistema, en el cual es la empresa la que decide el contenido del curso. El problema es que si las empresas recuperan el 100% de su aportación, se reducirá en consecuencia el fondo global, del que se nutren las pequeñas empresas. En la actualidad, las empresas solo recuperan un 50% de su aportación.
Así, pues, el sistema que proponen patronal y sindicatos reduce el dinero para cursos en pequeñas empresas, afirman los críticos, que en su intervención en la asamblea, denunciaron incluso “irregularidades” en el proceso de negociación con los sindicatos y llegaron a acusar a Rosell de “engañar” a las bases al firmar el documento.
Los fondos deben destinarse a ocupados
“Yo tengo mis dudas de que se esté llegando al final de la negociación”, afirmó este miércoles el líder de CCOO en el transcurso de unas jornadas organizadas por la consultora KPMG.
Por otro lado, Toxo y Méndez reclamaron que los fondos de las cuotas se destinen a la formación de ocupados. Piden además que el Estado aporte fondos adicionales para financiar los cursos de desempleados. Otras reclamaciones son más coordinación entre los ministerios de Empleo y de Educación. Y un mayor papel de universidades y centros de formación profesional (FP).
Toxo se mostró a favor de “repensar” el papel del sindicato en estos cursos de formación, lo que también retrasará el acuerdo. El líder de CCOO no descartó que el sindicato se retire de la ejecución de los cursos. “El acuerdo no está al caer”, reiteró.
En opinión de Méndez, los cursos deberían centrarse en las personas de entre 30 y 45 años que abandonaron sus estudios atraídos por la construcción y el sector inmobiliario, y que ahora se encuentran sin trabajo ni estudios. “A ese colectivo es al que hay que prestar atención”, dijo.
Aún así, los sindicatos no renuncian a planificar la formación aunque creen que son los sectores los que deben ganar papel en esta materia, en detrimento de los órganos de decisiones nacionales (confederales).
El líder de UGT matizó que sindicatos y patronal han llegado a “un punto común” en torno a la reforma del sistema de formación, pero que eso dista mucho del hecho de haber cerrado un pacto. “Yo no sé si va a haber un acuerdo o no”, dijo, tras reclamar más fondos para una materia en la que España dedica 2.000 millones anuales, frente a los 30.000 millones de Alemania y Francia.