No es que el Banco de Japón tenga demasiado predicamento en el Viejo Continente, pero el movimiento que ha realizado hoy, dejar los tipos de interés en negativo, ha sido suficiente como para que los mercados hayan vuelto a acordarse de Mario Draghi y hayan otorgado credibilidad a aquello de que en marzo se van a repensar todo.
Y aún más. El movimiento del Banco de Japón ha vuelto a poner de manifiesto que la debilidad de la economía global es cada vez mayor, lo que deja cada vez menos posibilidades a la Fed para mantenerse en la línea de subir los tipos de interés contra viento y marea.
De hecho, el PIB americano, que ha aparecido a primera hora de la tarde europea, demuestra claramente que la Fed ha elegido muy mal el ‘timing’ de la subida de tipos y lo ha hecho justamente en el momento en el que las cosas vuelven a ponerse difíciles, por mucho que el empleo en Estados Unidos vaya mejorando.
Pero vayamos por partes y la primera es ver qué ha pasado con el perfil de la sesión europea. Lo vamos a ver en el Dax para comparar después su perfil con el del petróleo:

Ya es curioso que el perfil venga a ser el mismo con la salvedad de que el último bajonazo del crudo no ha sido seguido por los mercados bursátiles. No se procupen. Hoy estaban deslumbrados por el Banco de Japón, los datos de PIB y esas cosas, pero en cuanto necesiten una excusa para cualquier cosa y el petróleo les venga bien para sus intereses, pues ya verán.
De momento, indicar que el bajonazo del crudo se debe a la negativa de Irán a negociar con nadie rebajas en el bombeo de crudo. Tiene toda la lógica. Con las sanciones recièn levantadas y con una presencia en el mercado mucho menor de la que por lógica y poderío les corresponde, los iraníes lo que buscan es aumentar su producción, no recortarla, así que no quieren una reunión de recortes en la que los rusos y Arabia Saudí tengan un posible acuerdo previo.
Destacar también que el Ibex ha sido el mejor entre los grandes índices europeos. Han gustado los resultados del Sabadell y los del Popular (algo menos los de CaixaBank) y la banca mediana a tirado del sector financiero, en el que Santander y BBVA son un auténtico lastre en este momento.
Pero, sin duda, la gran estrella ha sido Gamesa, con una subida del 18,82% por las noticias que hablan del interés de Siemens por hacerse con la empresa española de energías renovables. Gamesa ha confirmado contactos con la multinacional alemana, pero matiza que no hay acuerdo alguno.

Este empuje ha conseguido que el selectivo español haya logrado salir de la zona de congestión por arriba, algo de lo que no puede presumir el mismísimo Dax:

Al cierre, el Dax avanzó un 1,64%, el Ibex un 2,62%, el CAC un 2,19% y el Eurostoxx un 2,20%.