Economía
La cumbre de la OPEP acaba sin acuerdo, tras filtrarse que elevaba la producción a 31,5 millones de barriles
Cita
Los pronósticos han sido superados. Si bien casi ningún experto pronosticaba un cambio en la política de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que ha celebrado este viernes 4 de diciembre su cumbre anual en Viena, en la dirección de una reducción significativa de las cuotas de producción, tampoco se esperaba que la reunión acabará sin acuerdo, pese a que pocas horas antes del fin de la cumbre se filtrase que se iba a elevar el techo de producción a 31,5 millones de barriles al día en lugar de los 30 millones fijados en el techo anterior.
Esa decisión habría supuesto asumir la realidad, que esos 31,5 millones ya eran bombeados. No obstante, la posibilidad de que se aprobase como límite ‘legal’ esa cifra se tradujo en un desplome en el mercado de futuros. El West Texas, referente de Estados Unidos, bajó de los 40 dólares, mientras que el Brent, crudo de referencia en Europa, cayó por debajo de los 43 dólares. El vuelco se reflejó tanto en los futuros de materias primas como en la cotización de algunas petroleras, como Repsol. Los futuros de petróleo para entrega el 16 de enero, que estaban registrando alzas superiores al 3%, se dieron la vuelta para caer un 3%.
La reunión se ha celebrado en un ambiente de división creciente, que podría augurar rupturas, dado el efecto que la bajada del crudo y su elevada volatilidad tiene en la mayor parte de las economías de países exportadores, incluida Arabia. Pero son Venezuela y Ecuador, dentro de la organización, los que ven deteriorarse sus economías a niveles insostenibles.
Sin embargo, Arabia, el primer exportador de petróleo, que cuenta con el apoyo de los Emiratos, sigue defendiendo que es necesario expulsar del mercado a las nuevas tecnologías de producción de hidrocarburos -el fracking-, que se desarrollan básicamente en Estados Unidos y Canadá. Si bien la economía saudí también se está resintiendo, cuenta a su favor los bajos costes de extracción, frente a otros países como Brasil que está apoyando el desarrollo de su industria extractiva en aguas marinas profundas.
La reunión de los ministros de la OPEP ha mostrado, asimismo, la profunda división existente en su seno, con Arabia, que cuenta con el apoyo de los Emiratos, por un lado, y con Irán e Irak, que al menos coinciden en que son necesarias decisiones drásticas para que el petróleo no mantenga la tendencia bajista iniciada en el verano de 2014, que le ha llevado a perder al crudo, de todas las categorías, en el entorno del 60% de sus cotización. A esta posición se ha unido también, sin éxito pese a la campaña que han realizado desde hace meses, Venezuela y Ecuador.
Los precios bajos están causados, además, de por la abundancia de petróleo en el mercado, que parece que aumentará -aunque Arabia haya logrado expulsar del mercado a algunos productores con nuevas tecnologías- por la debilidad de la demanda.