Crece la expectación sobre la tecnología de registros contables compartidos o Blockchain

19/10/2017

diarioabierto.es. Julio Faura, presidente de Alastria, explica el uso futuro de esta red de Blockchain.

El bitcoin, la más popular de las criptomonedas, es la aplicación más conocida de la cadena de bloques o Blockchain, una tecnología de red que permite realizar registros contables compartidos y, de esta forma, descentralizar la confianza, facilitando el intercambio de bienes y servicios virtualizados. Esto es así, porque la información que queda archivada en los registros contables compartidos está verificada, al igual que aquellas personas o entidades que participen de la cadena. Y esa información reflejada en registros que son inalterables, algo que está garantizado mediante criptografía, se replica en todos los participantes de la red, gracias a un protocolo de comunicación estándar accesible a todos ellos, lo que elimina la necesidad de acuses de recibo y conciliaciones.

Blockchain facilitará nuevas aplicaciones (registro de contratos, seguros, compra/venta de vivienda) y oportunidades de negocio. Es una de las tecnologías estrella de la era digital. No en vano, Adigital (Asociación Española de la Economía Digital) colabora con el diario El Español en la organización del evento Nuevos retos para la plataforma blockchain y las criptomonedas, que pretende arrojar luz sobre la materia. En esta cita se hablará, entre otras cuestiones, de un nuevo modelo de financiación, las ICO (Initial Coin Offerings). Estas operaciones destinadas a conseguir capital, ahora para startups, sobre todo del sector blockchain, se realizan mediante la cadena de bloques o blockchain a partir de una emisión previa de tokens o representaciones de valor en esa cadena. Cuando los inversores participan en una ICO no están adquiriendo equity o patrimonio de la empresa, sino los tokens o representación digital de los activos con los que se podrá poner en funcionamiento una aplicación desarrollada por ella. En definitiva, lo que se está haciendo es una preventa de un servicio futuro. Al aportar su dinero es esa preventa, los inversores están adquiriendo tokens, una especie de moneda con la que se podrán usar el servicio cuando esté desarrollado.

Lo curioso es que los tokens pueden cambiar de valor en función de cuáles sean las expectativas de negocio de la nueva aplicación, algo parecido al mercado de futuros en Bolsa. Así se financió Storj, una startup que ofrece un servicio similar al del servicio de almacenamiento y uso compartido de documentos digitales Dropbox, si bien sus archivos están encriptados mediante tecnología Blockchain. Por tanto, la capitalización de Storj fluctúa en función del valor de los tokens que se han comercializado.

Imagen obtenida del ‘Documento de presentación de Alastria’.

El proyecto Alastria
El pasado 17 de octubre, diarioabierto.es se hacía eco del lanzamiento en Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia y Málaga de Alastria, un consorcio de empresas, bancos y Universidades cuyo fin es impulsar la tecnología Blockchain en España. Constituida legalmente como fundación sin ánimo de lucro —y con Alex Puig como CEO, un emprendedor experto en Blockchain, ya forman parte de Alastria (que inició su andadura como RedLyra) las principales compañías españolas de banca, energía y telecomunicaciones, entre otros sectores, entre la que se encuentran algunas del Ibex 35.

La red Alastria se desplegará sobre un Blockchain semipúblico de acceso restringido.  Como toda cadena de bloques, estará conformada por nodos —computadoras de los diversos socios participantes— con un registro imborrable de transacciones replicado por todos sus nodos. Así, los miembros de Alastria podrán desarrollar servicios y productos dentro de ella con total confianza y seguridad, según aseguran sus promotores. La identidad digital de cada miembro está certificada y garantizada, lo que permite utilizar la tecnología de contratos inteligentes (smart contracts) sobre la que se pueden ofrecer servicios y explotar aplicaciones con eficacia legal en España y acorde con la regulación europea. La red Alastria constituirá una plataforma compartida sobre la cual los distintos participantes podrán crear representaciones digitales, tokens, de los activos con los que trabajan en su actividad económica habitual.

Accenture, Cepsa, Cuatrecasas, Iberdrola, Indra, RTVE, Repsol o BBVA son algunos de los más de 70 socios de Alastria, como lo son también la Universidad San Pablo-CEU, la  Universidad Pontificia Comillas ICAI-ICADE o el Observatorio Blockchain, dedicado a promover la creación de redes de colaboración para el desarrollo de esta tecnología y su aplicación social, que fue fundado por la periodista Covadonga Fernández, creadora también de Blockchain Media, un espacio para conocer el impacto de la aplicación de blockchain en las industrias culturales y creativas.

Dado que la tecnología Blockchain necesita de investigación tecnológica y legal, la Universidad de Comillas ICAI-ICADE establecerá el primer laboratorio Blockchain en España, y liderará, a través del Comité de Investigación de Alastria, a las restantes universidades españolas que participen en el consorcio, programando una investigación jurídica y económica de valor universal sobre Blockchain, identidades digitales, tokenización y programación de contratos inteligentes.

 

Más información
Entrevista con Julio Faura, presidente de Alastria
⇒ Descargar el Documento de presentación de Alastria
⇒ Averiguar cómo ser miembro de Alastria aquí y conocer al equipo que promovió esta iniciativa aquí
⇒ Seguir en Twitter a Alastria (@alastria_es), a Alex Puig (@alexpuig) y Adigital: @adigital_org
Leer el artículo Grant Thornton ayudará a las empresas a innovar en modelos de negocio con tecnología Blockchain
Leer la Entrevista con Entrevista con Eddy Travia, CEO de Coinsilium, sobre cómo se crean los bitcoins
⇒ En el artículo El Inteco explica cómo funcionan los bitcoins, cuál es su valor y cómo se utilizan
⇒ Presentación audiovisual de Alastria:

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