Una muestra más de lo incomprensible que es el mercado, pero real como la vida misma. España no solo no mejora sino que día a día demuestra más su estancamiento económico y social, así como el desahogo moral de quienes nos dirigen, pero el Ibex ha decidido poner rumbo al norte pase lo que pase.
En cierta forma, el mercado viene a considerar que lo peor ya ha pasado y que al margen de que los españolitos de a pie vayan a seguir pasándolas canutas durante bastante tiempo, las empresas punteras, las que están en el Ibex, y los bancos, los que han recibido ayudas y los que no las han recibido, han tocado suelo y que nada será peor de lo que ha sido.
Y lo demuestra día tras día elevando al Ibex a las alturas y haciendo que caiga menos que el resto cuando tocan días negativos. Y lo hace a pesar de que los nubarrones en Iberia no han terminado ni mucho menos, o que las noticias nos ponen de nuevo en primer plano el lamentable y rocambolesco caso del aeropuerto de Castellón, del que ahora dicen que hay una oferta de compra.
Aquí, en cuanto mueves una piedra sale un escándalo y si son políticos los involucrados, todo se resuelve con acuerdos y sin cárcel. La impunidad parece total y eso debería ser un lastre para que el dinero vuelva a España, pero el caso es que va volviendo y al Ibex eso le sienta estupendamente.
Técnicamente, lo que está aupando al Ibex es la extraordinaria acogida que están teniendo las emisiones de deuda privada que se han colocado en el mercado en los últimos días. Primero fue el BBVA, luego el Popular, más tarde Telefónica y hoy CaixaBank.
Todos colocan el papelón con una facilidad no vista en años y eso supone un cambio de escenario muy importante porque si algún problema han tenido las empresas españolas es el que lastre de la «marca España» les ha dificultado sobremanera la financiación, imponiendo unos sobrecostes realmente insoportables que ahora parece que se van a rebajar sensiblemente.
¿Por qué este cambio de actitud? Me cuentan que los grandes tomadores de papel piensan que lo peor ya ha pasado y miran el diferencial entre los tipos ofrecidos por empresas españolas, sólidas e indiscutibles en el extranjero, y las prefieren ahora a sus homólogas europeas. En definitiva, los bonos de telefónica rozando el 4% son mucho más atractivos que los de Deutsche Telekom.
Unos son «tipos españoles» a pesar de que Telefónica ha logrado pagar menos incluso que el Estado, y los otros son tipos alemanes, y recordemos que Alemania coloca deuda a tipos negativos. Una vez llegados a la conclusión de que las empresas españolas punteras van a salir adelante, el dinero lo tiene fácil, ya que busca la rentabilidad. Eso es lo que explica el «repentino éxito» de las emisiones de deuda privada española.
Habrá que ver mañana qué ocurre con la primera emisión de deuda pública del año, porque no deja de escamarme el ligero repunte de la prima de riesgo. Tras haber estado rozando rentabilidades del 5% para el bono a diez años, en la víspera de la subasta nos colocan en el 5,13%. es sintomático y nos lo hacen siempre. A ver si aprendemos un poco y les pillamos los deditos un día o dos, digo yo.
Y en este contexto, el Ibex se maneja como pez en el agua.Igual da que el Dax esté con más dudas que certezas, porque siempre que el selectivo español encuentre un mínimo apoyo va a salir hacia delante. Hoy tuvo el apoyo de un FTSE londinense que lleva algunas jornadas destacando.
Al cierre, el Dax avanzó un 0,32%, el FTSE un 0,74%, el CAC un 0,31% y el Ibex un 1,81%. Como pueden apreciar, el Ibex se destaca, pero de la mano va el maltrecho Mibtel, que subió un 2,21%. Es posible que asistamos en estos dos índices a lo que ya hemos visto en el ASE griego, que ha subido más de un 100% desde principios de junio pasado. Y eso que la situación en el país sigue estando realmente mal…
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